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martes, 2 de febrero de 2010

El Redrado Affaire y el Fondo del Bicentenario

Volví. Me encontré con varias cosas. Una de ellas, la más importante: el Redrado Affaire.

Ya dije que todo esto del fondo del bicentenario es totalmente irrelevante: el día que el Tesoro tenga que pagar vencimientos de capital y/o intereses y no tenga los dólares va a emitirle un bono al BCRA, que lo va a financiar igual que hizo allá por el 2005 cuando NK decidió pagarle toda la deuda al FMI.

En función de lo malos que son los funcionarios económicos de primera línea, creo que Redrado era el que mejor me caía. Digamos que es el único que sabe lo que es un IS-LM (eso que se ve en ECON 101 o “Economía” del CBC) y eso es más de lo que saben nuestros últimos 4 o 5 ministros de economía, sacando probablemente a Lousteau. Dicho esto, me cansé de que la gente enaltezca la gestión de Redrado como si hubiera sido un gran Presidente de BCRA, cuando todo indica que no lo fue:

1) Cuando entrás al viejo edificio de Reconquista 266 ves un cartel gigante que dice algo así como “Nuestra misión es preservar el valor de la moneda”, frase tomada de su carta orgánica, en donde dice específicamente lo siguiente: “El Banco Central de la República Argentina es una entidad autárquica del Estado nacional, cuya misión primaria y fundamental es preservar el valor de la moneda.”

Preservar el valor de la moneda. ESA es la misión principal de cualquier Banco Central. Ergo, ser un buen presidente de Banco Central y simultáneamente aceptar una inflación sostenida del 25% sin tratar de hacer nada para pararla es un contrasentido. Cuando tu país es el que tiene la segunda inflación más alta de Latinoamérica, alguien no está haciendo bien su trabajo en el Banco Central. Claro que en países como el nuestro, el BCRA no es el único encargado de preservar el valor de la moneda, pero tampoco hizo nada para intentarlo. Durante 5 años las tasas reales fueron persistentemente negativas, sólo cambiaron de signo cuando no lo deberían haber hecho: en el medio de la crisis del año pasado.

2) Es un poco gracioso, un poco triste que justo ahora hablen de independencia del BCRA. “Entidad autárquica del Estado nacional” significa que el Banco Central es el organismo que le va a poner límites monetarios al Tesoro. Como yo veo las cosas (y no soy el único), las motivaciones del Tesoro son políticas (de corto plazo), y un BCRA relativamente independiente está para preservar la estabilidad económica de largo plazo, muchas veces yendo en contra de lo que políticamente le convendría al Presidente. Me viene a la cabeza el pago al FMI al 2005. Desde el punto de vista económico la medida no tenía ningún tipo de sentido. No teníamos tantas reservas, por lo que corríamos un riesgo innecesario a muy poco de salir de una crisis. La tasa que pagábamos era muy baja (más baja que la que le sacábamos de rendimiento a las reservas que usamos para cancelar la deuda), etc. Claramente había fines políticos: pagarle al FMI en ese contexto estaba bien visto, era una medida muy popular y poca gente se iba a oponer. En esos casos es cuando se ve la (falta de) independencia del BCRA.

3) El tema de la acumulación de reservas. A ver. Balanza de Pagos. Sector Privado+Sector Público No Financiero entran dólares (por ejemplo porque exporta, o porque viene una Inversión Extranjera Directa, o porque le pagan un cupón de intereses de un bono que compró en la India). Sector Privado+Sector Público No Financiero sacan dólares (por ejemplo porque importa, o porque invierte en otro lugar, o porque paga intereses o por lo que sea).

La diferencia entre los dólares que entran y los que salen en un sistema de flotación (muy) sucia como el que tenemos, es un excedente que compra el Banco Central (más aún si no quiere que baje el dólar). En otras palabras: el Banco Central no tiene que hacer nada para acumular reservas. La economía genera un excedente de dólares, lo único que tiene que hacer el central es comprarlo. No es que el BCRA indujo un boom exportador que le permitió acumular reservas. Nada. Sobraban dólares y los compró. Punto.

4) La estabilidad cambiaria frente a las corridas y todo eso. Está todo muy bien, es cierto que se fugaban 1.000 millones de dólares mensuales y el BCRA controlaba el tipo de cambio como quería. Pero la situación no es comparable con ningún otro momento de nuestra historia. Redrado tenía casi 50.000 millones de dólares y un sistema de flotación del tipo de cambio para hacer frente a las corridas, cosa que no tuvo ningún otro presidente de BCRA. En el ’95 logramos mantener el 1 a 1 a pesar de la crisis del tequila. Eso, mal que me pese ideológicamente, fue más meritorio que esto.

5) La estabilidad del sistema financiero frente a las corridas y todo eso. Acá si que no hay mérito en serio. En plena fuga de capitales era muy gracioso leer los mails de “se viene otro corralito” o “quiebran todos los bancos”. No-no-no. El negocio y la razón de ser de los bancos es la transformación de plazos. Toman depósitos de corto plazo, dan préstamos de largo plazo. Al banco le sirve porque gana plata. A la economía le sirve porque canaliza pequeños ahorros de corto plazo en proyectos de inversión de largo plazo que, de otro modo, no tendrían financiación. Claro que en el medio hay un problema estructural: aún no habiendo problemas de solvencia (es decir, aún cuando todos los proyectos que se financian sean rentables), ante una crisis de confianza de los depositantes (como pasó el año pasado y en 2008, por ejemplo, con el tema del campo) se produce un problema de liquidez: los depósitos de corto plazo se van en el corto plazo, y los proyectos de largo plazo aún no se repagan. Nada de eso pasó en Argentina durante 2008 y 2009, aún con la confianza en los niveles más bajos desde 2002. ¿Gracias al BCRA? ¡NO! ¡OBVIO que nada de eso iba a pasar, si el sistema financiero argentino no existe! Desde el corralito que no hay préstamos de largo plazo, los bancos están sentados sobre una montaña de capital que no están dispuestos a prestar. Se pueden ir todos los depósitos y los bancos van a seguir sin problemas de liquidez, sencillamente porque hoy no están prestando. El rol transformador de plazos típico de un banco comercial hoy no existe en Argentina y, por ende, los riesgos de que una crisis de confianza deriven en una crisis de liquidez y, posteriormente, en una crisis de solvencia, son casi nulos. Y eso no es algo bueno. Mejor sería tener un sistema financiero que funcione y acepta r/paliar sus deficiencias.

Una más sobre el fondo del bicentenario. Los Pinos, los Lozanos y otros se quejan porque las reservas se usan para pagar deuda en vez de hacer política social. Raro que Lozano siendo economista no sepa que el dinero es fungible. Con las reservas se pagan deudas y por eso evitás pagar deuda con recaudación, la cual podés usar para hacer política social. A menos que lo que propongan es no pagar la deuda. Eso es otra cosa.

martes, 15 de diciembre de 2009

¡Basta de molestar con el Bicentenario!

Aparte de que ya fue eso de llamar a todo "del bicentenario", la verdad es que no entiendo bien lo del “Fondo del Bicentenario” que anunció ayer CFK.

En teoría, el BCRA es independiente, por lo que el Tesoro no puede disponer libremente de sus recursos. Por tal motivo (en realidad, para cuidar las formas), cuando el Tesoro decidió pagarle toda la deuda al FMI, lo que hizo realmente fue endeudarse con el BCRA, metiéndole un bono que vece en 2016. En la práctica, el BCRA es sencillamente un anexo del PEN.

Por eso no entiendo. ¿Qué significa la creación de este fondo? Todos sabíamos que si el Tesoro no tenía dólares para pagar deuda se los iba a pedir al BCRA, ¿qué necesidad de oficializarlo de esta forma? ¿cuál es el beneficio?

En términos económicos la medida es totalmente irrelevante: si el Tesoro acumula el suficiente superávit primario como para cubrir los vencimientos de capital e intereses de deuda, entonces ese fondo no se va a tocar. Y si no lo logra, entonces, a la larga, va a pagar deuda con emisión (cualquier semejanza con la triste década de los 80’s es pura causalidad). Porque separar u$s 7 mil para eventuales pagos de deuda es lo mismo que pedirle ayuda al central cada vez que viene un vencimiento. Que quede claro: no es lo mismo ahorrar y con eso pagar deuda que no ahorrar y pedirle al BCRA que pague las deudas.

Lo mismo con el tema de las deudas en dólares: para que no haya presiones sobre el tipo de cambio, la economía tiene que generar cierta cantidad de divisas; cuando el Tesoro necesita los dólares para pagar vencimientos de deuda, va al mercado con sus pesos y los cambia. ¡Es casi lo mismo si los cambia por los dólares que tiene el BCRA en su “Fondo del Bicentenario” o se los pide al mercado, lo importante es el balance oferta-demanda de divisas, no quién es el oferente!

En fin. La verdad es que no entiendo la gracia de la medida, pero algo debo estar interpretando mal, porque mis TVPA y AM11 están bien arriba. Lo único que espero es no volver a los niveles de impuesto inflacionario que Alfonsín nos supo regalar.

Lo último, todo bien con Lozano , pero que un economista diga esto: “Es una decisión que ratifica cuáles son las prioridades del gobierno desde la asunción de la presidenta. Privilegian los intereses de los acreedores y el pago de la deuda pública, por sobre intereses de la sociedad argentina. Más que un bicentenario que garantice pagos de deuda, necesitamos un bicentenario sin hambre, pero sin hambre no para los acreedores, sino para el pueblo”, es como… cualquiera.